¿Quién dice Basta?

abuela en la huerta

Cuando ando confundida vuelvo a las cosas simples. Y todo se aclara. Porque como es abajo es arriba, como es adentro es afuera, como es en lo pequeño es en lo grande. El péndulo de la vida no se queda quieto, y al final de cuentas lo que sobrevive es siempre lo mas simple, que resulta ser – paradójicamente – lo mas sabio.

 

Los Domingos en la gran mesa familiar que convocaba mi abuela, se juntaba de todo. Radicales, Peronistas. Intendentes y Amas de Casa. Estanciero y Peón. Comerciantes y Docentes. Adultos y Niños. Charlatanes y Observadores. Bueno, perros y gatos. De todo. Un familión.

 

Las discusiones eran para la telenovela de las 16hs.

 

De a ratos parecía que el que había sido intendente tenía todos los ases guardados bajo la manga. Pero de repente un planteo de la Ama de Casa lo dejaba al desnudo. El Estanciero tenía respuestas para todo pero el Peón con una sola frase volvía la cosa a foja cero. Cuando algún tema parecía concluir venía un nene y preguntaba ¿por qué se pelean? Y volvía todo a empezar.

 

Pero siempre me llamó la atención una cosa. Cuando la Nona se ponía firme y los mandaba a callar a todos, le hacían caso. No opinaba, disfrutaba de verlos a todos acalorados discutiendo. Disfrutaba que los platos se vaciaban y se volvían a llenar con sus delicias. Pero cuando la discusión llegaba al punto del divorcio, pegaba un gritito agudo y el silencio era total.

 

¿Por qué?

 

Porque el que se portaba MAL se quedaba sin postre. Mi abuela era rigurosa y cumplía sus promesas.

Al final, siendo aún una niña, fui llegando a la conclusión que la última palabra siempre la tiene – gran poder tiene un “postre” – quién corta la Torta.

Muchos creen que quién ostenta el poder agarrará el cuchillo y repartirá, pero nunca descubrí a mi abuela dejar que nadie más que ella misma, repartiera el postre.

Era muy justa. Y si te había visto comer demasiado, te iba a llegar una porción más chica de torta.

¿Alguien le discutía? La verdad que no.

Como todo un atrevimiento podía haber algún entre cruce de miradas y … fin de de la conversación.

 

Así.

Quién reparte el postre no era ni más ni menos, que la persona que inventó la reunión alrededor de la mesa. Es quién nos invitó a todos.

No es la persona que parecía tener poder, ni más conocimientos, ni más dinero, tampoco es una cuestión de hablar fuerte o proponer reglas.

 

Al final de cuentas quién le pone fin a una discusión es la persona que tiene el secreto de la unión, es la persona que tiene que ver con ”todos”. La que inventó la reunión. La que dice “vos no comés porque te portaste mal”. Vos cerrá la boca que ya hablaste mucho. Vos compartí con el nene que no puede comer solo. Vos venía a lavar los platos que charlamos un ratito mas…

 

Llevando esto a la gran escala social en la que vivimos. Pienso… ¿Quién tiene el secreto de la unión, el poder de congregarnos a la mesa?

¿Quién hizo el postre que todos anhelan?

¿Quién tiene que ver con todos?

¿Quién tiene la autoridad para decir basta cuando la discusión se fue al tacho?

 

El Pueblo.

Sin duda, la abuela representa al pueblo. Puede esperar un poco y ver como se desenvuelven las cosas, pero cuando pega el grito, quiere decir “BASTA”.

 

 

Lic. Vanesa Vicente

Cuando fui a visitar la bóveda familiar por primera vez después de la muerte de mi abuela, no llevé flores. Llevé un plumero. Ella siempre decía que la casa debía estar hermosa para agasajar a las visitas. Junto a mi madre y mi tía, nos divertimos mucho plumereando a los espíritus de varias generaciones.

Entonces saco otra conclusión: a veces hay que limpiar todo, llorar tanto que uno termina riéndose, plumerear hasta la muerte… y volver a empezar. 

Gracias Abuela.

Gracias Pueblo.

Comentarios

  1. Mabel Bertulli

    Maravilloso Vanesa, y te cuento que vinieron a mi memoria las imágenes de una película de Almodóvar (creo que Todo sobre mi madre), que comienza con las mujeres limpiando la tumba de su madre que a causa del viento y polvo siempre estaba sucia.
    Seguiremos plumereando y tratando de llorar y reir hasta que todo pase.

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  2. Noe

    Excelente Vanesa, nos recuerdas las características de lo humano, es un camino interior y estar en armonía para pensar en nuestra “Familia Pueblo”.

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