Estancados evolutivamente sin poder cambiar nuestras propias reglas

cromangon

La evolución del ser humano por momentos (fragmentos de miles de años) queda atada a sus limitaciones. Hasta que ciertos saltos suceden y entra en una nueva fase evolutiva. Alguna vez culminó una fase basada en los recuerdos, en los rituales y comenzó otra fase evolutiva basada en la imaginación y la proyección. ¿Es posible que estemos por sufrir otro salto debido al estancamiento actual?

 

El hombre cavernícola que solo podía utilizar su cerebro para recordar y repetir, en algún momento fue suplantado por el Cromagnon que podía imaginar, proyectar, y aprender no solo del pasado sino de experiencias nuevas que se permitía tener. Pero antes de esa evolución el hombre no podía siquiera sospechar lo que significaba imaginar algo, como tampoco podía concebir sumar un nuevo comportamiento porque era considerado un riesgo, un insulto a sus espíritus o simplemente, por ser tan desconocido, lo nuevo le era indiferente o invisible. Esa condición fue su causa de exterminación, fue terminando con su propia capacidad de adaptarse por aferrarse a lo ya sabido.

 

moderno

 

Culminó una fase basada en los recuerdos, en los rituales y comenzó otra fase evolutiva basada en la imaginación y la proyección.

 

Todavía no podemos afirmar dónde estamos parados hoy porque si bien se aventuran muchas hipótesis, la historia se escribe en el futuro aunque sin duda los protagonistas estamos en cada segundo del presente. Y si además la historia – como dicen – la escriben los que ganan, siempre quienes van quedando atrás serán los considerados involucionados, los peores, los más débiles… pero quién sabe. Quién sabe realmente qué queda atrás…

 

Esta breve introducción tiene un motivo.

 

neandertal

Sin duda para sobrevivir en todas sus eras evolutivas, el ser humano – como cualquier especie – ha tenido que afrontar el desafío de proveerse de alimento y otros elementos / conocimientos / experiencias que están directamente relacionados con la capacidad de pasar el día a día, sobrevivir, cuidar a los propios y tener ciertas seguridades con respecto al próximo amanecer.

 

Cuando éramos cavernícolas, nómades, pequeñas tribus familiares, sin duda esta provisión era simple, acotada a la cantidad de miembros y totalmente relacionada con el medio ambiente que pisábamos. No existía el intercambio entre tribus de diferentes regiones, por ejemplo.

 

Pero más adelante en la historia, sí comenzaron a darse procedimientos de intercambio entre diferentes grupos sociales. No siempre en paz, no siempre con justicia, pero el concepto de “intercambio” fue cada vez más relevante en nuestra historia a medida que nuestras propias capacidades y exigencias fueron avanzando.

 

Antaño, si pensamos en el sistema mas básico de intercambio, muchos llevarán sus pensamientos hacia el Trueque.

 

Este esquema – que aún sobrevive, y se vuelve a él en los momentos de mayores crisis, lo cual no hace más que demostrar su eficacia – se basa en que cada individuo tenga algo para ofrecer a cambio de lo que necesita del otro. Para ello es necesario que cada persona o grupo “produzca” algo factible de ser intercambiado.

Generalicemos el término producir: permitamos que abarque no solo la producción tangible de alimentos, o productos caseros, sino también los talentos personales, los servicios que una persona puede brindar dadas sus habilidades o conocimientos, etc. En el viejo trueque la gente a veces recibía en situ una curación o una obra de arte a cambio de tomates o una gallina. Lo importante era tener algo para intercambiar.

 

cromagnon flia

 

Hoy, la mayoría de nosotros ha reducido su capacidad de “producción” a ofrecer determinada cantidad de horas de su vida a cambio de un “salario” y luego, con ese salario, vamos al mercado (en el sentido amplio) a buscar lo que necesitamos para comer, vestirnos, para la salud, etc. Sin querer, o quizás buscando cierta comodidad, hemos dejado de ser realmente productivos – la mayoría de nosotros no tiene nada para intercambiar mas que “dinero” – para pasar a ser eslabones de una gran producción a escalas gigantes, de la cual no nos preocupamos mucho mientras recibamos nuestro salario y podamos seguir con nuestra calidad de vida mas o menos esperada.

 

Cuesta imaginarse un mundo sin dinero, pero hagamos cada uno este ejercicio mental: si de repente hay una crisis de cualquier tipo y nos quedamos todos sin el dinero, qué haríamos para conseguir alimento, calefacción, salud, entretenimiento, vestimenta… electricidad… agua potable!

 

Es complejo volver a ser realmente productivos: y tener algo que intercambiar con la familia que todavía tiene una huerta, o con la enfermera que sabe darte concejos, con la anciana que recuerda las propiedades de las plantas medicinales, o con el artesano que puede construir una casa natural, o con las pocas personas que saben construir un hogar a leña, generar algo de energía casera o incluso hacer ropa.

 

Hemos abandonado los TALENTOS, dejamos de ser productivos a cambio de un salario y entonces… somos esclavos ahora de él. Y también somos esclavos de un sistema que se alimenta de insumos finitos – que se agotan – pero que como los conseguimos con dinero, dejamos de aprender a obtenerlos de otra forma o incluso a reemplazarlos cuando faltan. Si usamos todo el carbón que teníamos a mano, simplemente pagamos un poco más y se lo compramos al país de al lado. Pero ahí también se termina el carbón, y el petróleo, y el gas, y los campos fértiles y el agua potable. Nos acostumbramos a pagar por cosas que se terminan, y dentro de poco el valor monetario de un litro de petróleo va a dejar de ser relevante, porque no va a haber más. Y nuestro mundo NO sabe ya vivir sin petróleo.

 

Francia contra la Ref Laboral

 

Lo mismo sucede ahora a nivel de países. Las reglas del juego se fueron volviendo mas complejas para generar la misma dependencia al salario, al dinero y a volvernos improductivos… hacia los países. Las regiones poderosas del mundo invaden ahora otros países y los vuelven NO productivos para venderles ellos todos los recursos que sus poblaciones necesitan. Luego sus poblaciones serán esclavas y el país pierde su soberanía a cambio de un poco de alimento, lo justo para sostener la tensión necesaria que permite el dominio.

 

¿Cómo?

 

Fácil.

 

Si un país tenía campos fértiles, con monocultivo y exceso de pesticidas lo volvemos infértil. En poco mas esa región va a tener que comprarle granos a otros.

 

Si un país se estaba desarrollando en la producción de medicamentos, se le restan posibilidades a ese Estado de invertir en ciencia y tecnología, al poco tiempo el país entero va a tener que comprarle medicamentos a los grandes Laboratorios Monopólicos.

 

Si un país estaba teniendo muchas ideas, gente creativa, libre y pensante que complica el mundo, es fácil, se quiebra su estabilidad social con crisis, se bajan los presupuestos estatales en educación, se patentan contenidos intelectuales y se privatizan las ideas.

 

En poco tiempo ese grupo de ciudadanos estará ocupado en sobrevivir, consumirá novelas baratas y TV chatarra, para dejar solos muriendo de angustia a sus vecinos “pensantes”.

 

La misma receta de comodidad que fuimos permitiendo que se aplique en nuestra vida, donde toda nuestra capacidad creativa y talentos fueron reemplazados por un salario, se da a nivel de países con los Tratados de Libre Comercio (TPP)

 

Cada vez se requieren de MAS reglas para que el juego siga sobre la mesa. Y es extraño – muy extraño – ver como el ser humano actual se adapta a esas reglas como si no pudiera hacer otra cosa.

 

Esto no es nuevo claro. NO es capitalismo o ningún otro “ismo”.

 

¿Recuerdan cómo comenzó este relato? Con el hombre cavernícola que por vivir solo de sus recuerdos y la repetición, dejó de adaptarse, de aprender y terminó auto exterminándose?

 

Poco a poco, el ser humano está llevándose a sí mismo hacia un esquema sin salida.

 

No importa cuántas veces lo digamos, parece ser que nuestro cerebro no está preparado para salir de este esquema perverso de auto exterminio. Simplemente cada uno de nosotros reza para que no le toque en su tiempo… y suceda más adelante… pero eso significa que le puede tocar a tus hijos. “Bueno, sabrán qué hacer”.

 

Y dejo acá el relato, para que puedas pensar si realmente NO SABES QUE HACER… solo te digo algo:

Hay un ser maravilloso adentro tuyo y a veces creo que haces un esfuerzo tremendo para que no llame la atención…

Hay algo adentro tuyo que sí conoce la salida…

Quiero conocerlo.

 

Lic. Vanesa Vicente

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Comentarios

  1. juan manuel carranza

    en cuanto al artìculo (interesante) de Vanesa Vicente… podrìa alcanzar mi acuerdo inicial con la idea de los avances de la humanidad, fundados en “saltos” cualiltativos en la comprensiòn y manejo de sus condiciones materiales de existencia. No al unìsono, obviamente, con ciertos desarrollos civilizatorios desiguales (en unos lugares màs claramente y luego en otros), y por ello, establecièndose asì relaciones de dominaciòn y sometimiento y/o subordinaciòn, de unas sociedades por otras, tal y como se sigue expresando hoy en dìa. La referencia al “estancamiento”, de Vanesa se hace por las limitaciones en cuanto a la “imaginaciòn” del actual ser humano para salir de los atolladeros conocidos. No estoy de acuerdo con esto. Lo que veo es que imaginaciòn sobra, y que hay “remedios” para salvar al mundo…empezando por la amenaza de una catàstrofe ecològica, por ser tan inmediata. LO QUE NO HAY ES INTERÈS de parte de los paìses dominantes, y dentro de ellos, de sus respectivas oligarquìas. Serìa contrariar la naturaleza econòmico social en la que estàn fundados. Y por màs que tratemos de evitar ciertas nominaciones, eso se llama CAPITALISMO y su desarrollo inevitable (monopòlico, parasitario y agonizante) como IMPERIALISMO. Tanto asì es capitalismo, que luego la autora menciona uno de los principales fetiches de este modo de producciòn : EL DINERO, EL SALARIO. La moneda es producto de una larga evoluciòn…pero alcanzò su apoteosis en el Capitalismo… no? La moneda como medio de pago, de intercambio, etc, etc. Las nociones bàsicas de economìa polìtica. Que esto nos ha hecho improductivos en cuanto saberes, habilidades, prestaciones personales….si. Y no sòlo eso : nos ha enajenado, alienado, con todo lo que esto trae…y que detalla en parte la autora. Extrapola esta enajenaciòn a los paìses…claro ! A unos con relaciòn a otros (naciones oprimidas y naciones opresoras). Unas condicionan, fuerzan las caracterìsticas de la economìa ( producciòn, consumo, etc) de otras. No es que las naciones oprimidas hayan dejado de ser productivas. Lo son de materias primas. Son obligadas incluso, a la monoproducciòn en algunos casos, y de otro lado, al consumo de ciertos bienes producidos en las economìas de los paìses dominantes.Pero un aspecto fundamental y no mencionado en el artìculo es que hoy por hoy, la principal forma de sometimiento de las naciones oprimidas, es el financiero. Para eso sobran ejemplos de los organismos financieros imperialistas y los modos en que ponen de rodillas a paìses enteros (Deuda externa y eterna, fondos buitres y etc). El mencionado estancamiento en cuanto a imaginaciòn y/o capacidad de transformar el medio a favor del desarrollo civilizatorio o humano, paradòjicamente, ha sido generado por el exceso de imaginaciòn del capitalismo.Ha sido èste, como ningùn otro sistema econòmico-social quien generò este formidable desarrollo de la ciencia y la tecnologìa (siempre a favor de sus intereses, claro), como nunca se ha visto. Capitalismo quien con su enorme capacidad de transformaciòn de medio material, del desarrollo de las fuerzas productivas nos ha llevado a este presente de caos y cuasi extinciòn.
    El nuevo salto cualitativo, y salvador, no creo que parta sòlo de còmo ha evolucionado o no, nuestro cerebro, sino de las actuales condiciones reales, materiales… de nuestra existencia. Y de las experiencias històricas que aùn en su corto tiempo, demostraron que otras sociedades, que otro mundo es posible. Es necesario que superemos el capitalismo. Fuè posible. Es posible. Y asì como el capitalismo necesitò màs de dos siglos para afianzarse (conquistaba el poder y lo perdìa hasta afincarse hasta hoy), asì tendremos que volver a instalar el socialismo, hasta afirmarlo y que exprese su superioridad, emulàndose en todo el orbe.

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