Resiliencia y Kintsukuroi: la belleza del error

Kintsugi

Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Ellos creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.

El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi.

El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.

Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto.

Llevemos esta imagen al terreno de lo humano, al mundo del contacto con los seres que amamos y que, a veces, lastimamos o nos lastiman.

¡Cuán importante resulta el enmendar!

Cuánto, también, el entender que los vínculos lastimados y nuestro corazon maltrecho, pueden repararse con los hilos dorados del amor, y volverse más fuertes.

La idea es que cuando algo valioso se quiebra, una gran estrategia a seguir es no ocultar su fragilidad ni su imperfección, y repararlo con algo que haga las veces de oro: fortaleza, servicio, virtud…

La prueba de la imperfección y la fragilidad, pero también de la resiliencia —la capacidad de recuperarse— son dignas de llevarse en alto.

EDU WIGAND

Comentarios

  1. Susana Parravicini

    Muy hermosa la nota.
    Estoy participando en un proyecto para armar una tecnicatura de cerámica en un penal , dando contenidos de geometría y matemáticas.
    En el ultimo encuentro hablábamos con los internos, del castigo, de la aislación ( mandarlos al “buzón”) , de lo que produce ,encima de lo quebrado, del error que se penaliza, si habria otras opciones, como por ejemplo el reparar . Que uno puede reparar cuando primero nos hacemos responsables de lo que hacemos. Todo esto mientras pintábamos mandalas geométricos, en el estado de conciencia que esto convoca.
    Gracias por compartir estas notas.
    S.

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  2. juan Carlos cortez

    Bonito el artículo, y metafórico, suena bien, pero hay un aspecto de la residencia que no me gusta, acá en Chile, pretenden celebrar la resiliencia, como algo importante y, puede ser, solo que con este modelo de economía, solo se genera más pobreza económica y moral, entonces la resiliencia parece ser usada para que la gente acepte su pobreza y no descubra que el modelo es lo que los mantiene atrapados, entonces, no me gusta esa rellenada, es como la psicología conductiva.

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    1. María Liliana Ferrer

      Entiendo lo que planteas. Pero, kintsugi es también resistencia, de quien está quebrado, no de quien quiebra. ¡Ánimo, fuerza, inteligencia, solidaridad, que se puede!

  3. Arturo Gamiz

    Hay algún KINTSUGI, para reparar las “roturas” del Alma, del pensamiento y sentimiento heridos…???

    Gracias por responder.

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    1. Vanesa Vicente Autor

      Hermosa pregunta… no tengo una respuesta, pero si una reflexión: supongo que ese tipo de reparaciones están dentro de cada uno, en la aceptación, en el perdón y en la esperanza de la “reparación”. Pero seguro que pensando juntos nos iremos acercando a una respuesta… Juntos

  4. Arte

    Todo un aspecto artístico y humano, algo de un pensamiento e ideal muy espiritual, todo aquello que vaya conllevado con el pensar y la expresión del alma resulta ser un magnifico arte.

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